Origen

Un legado familiar que transforma la tierra en arte

La historia de Malia Cerámica comenzó con el espíritu visionario de su abuelo, quien se inició en la extracción de arcillas para la industria cerámica. Desde su origen, Malia ha mantenido diálogo constante y profundo con la tierra, tomando de ella la arcilla que transforma en piezas únicas. Cada creación nace de los elementos recogidos y seleccionados a mano, guiados por el saber heredado y la curiosidad por innovar.

En Malia, la cerámica es más que una técnica: es un homenaje a la tierra y a las manos que la trabajan, a la búsqueda de la belleza que surge de los elementos naturales. Este legado familiar, sigue vivo hoy, transformado en una obra que refleja el carácter único de la tierra que la vio nacer.

En mi trabajo el contacto directo con el material es la clave. Conocer donde se encuentra cada capa de
arcilla, cada pliegue que hace que cambie, los materiales vecinos que le rodean. Este contacto implica
caminar, tocar, e incluso oler las arcillas y minerales en su lugar de origen.

Arcillas y arenas de formaciones pasadas se han quedado para modelar y dar carácter a nuestra tierra y
paisaje. Óxidos, como el de hierro que ya utilizaron nuestros antepasado los íberos para decorar sus
piezas, visten colinas.

Foto Roberto Morote

Primarias, secundarias, caoliníticas, refractarias, fundentes, plásticas, férricas, margas, siliciosas,
feldespáticas, son algunos términos que utilizamos para describirlas, clasificarlas y nombrarlas.

Foto Roberto Morote

Este es el origen de mi trabajo el conocimiento de estos materiales para combinarlos y dignificarlos a
través de la creación y el arte.

Foto Roberto Morote